La liofilización es un proceso en el que se extrae el agua a los alimentos cuando están congelados a través de una cámara al vacío mediante sublimación (conversión de un sólido a gas, sin pasar por el estado líquido).
Una vez se tiene la materia prima (fresas, café, atún, etc.) se conserva en cuartos fríos a una temperatura promedio de 30 grados bajo cero. De allí los alimentos se introducen en cámaras al vacío en las que permanecen durante unas 36 horas, en las que el hielo se convierte en vapor y se elimina.
Estas cámaras extraen alrededor de un 98 por ciento del agua del producto. Cuando está listo, se empaca al vacío sin humedad. Esta etapa es determinante para garantizar la durabilidad del producto, pues al recibir cualquier cantidad de agua se estropea.
A pesar de este proceso, el producto mantiene sus características de presentación, sabor, color y propiedades nutricionales, incluso disminuye la cantidad de calorías del mismo. Puede ser conservado durante uno o dos años en su empaque original y refrigerado.