Según Juan Carlos Segura, gerente de Alimentos Liofilizados Ltda., al ser productos que no tienen líquido, la concentración del sabor es tal que está en cada una de las moléculas. como no tiene líquido el sabor está en cada molécula. Gracias a esto, se integran más fácil y rápidamente a la base húmeda a la que son agregados y no se necesita de licuadora para lograr la mezcla.
“No es lo mismo integrar un atún fresco con un queso crema, que un saborizante de estos. El sabor final es más integrado al producto que el alimento fresco. Con sólo 2 minutos de revolver con una cucharita, queda integrado”, asevera Segura.
De esta manera, esta alternativa es ideal para los profesionales que trabajan en catering, pues reducen tiempos, pueden almacenarlos por lapsos más largos y no tiene que preocuparse por la manipulación de la materia prima.
“Aunque no es un producto barato, las ventajas que ofrece pueden justificar la inversión. Todo lo que sea más fácil de inventariar, medir y controlar por peso en un restaurante, es mejor. El producto a granel, algunas veces, deja muchos gastos y pérdidas que se pueden compensar con los alimentos lifiolizados”, dice Segura. |