Son gránulos y polvo de sabor 100 por ciento natural,
que al ser mezclados con cualquier base líquida o cremosa neutra se hidratan fácilmente y resaltan el sabor de los platos.
Son muy prácticas para preparar Dips y salsas suaves, acompañar preparaciones de pastas, arroces, huevos, panes y tostadas, entre otros platos.
Este producto por su bajo grado de humedad es muy durable, sin embargo se recomienda consumirlo en 6
meses para aprovechar al máximo sus propiedades organolépticas.
Según Marcela Triana, desarrolladora de productos gastronómicos con ingredientes liofilizados, aunque hasta ahora tienen desarrollados los sabores de champiñón a las finas hierbas, atún a las hierbas, provenzal (base pimentón) y otra a base de vegetales (Mirepoix), la idea es desarrollar más sabores, dependiendo de las necesidades de cada cliente. |